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Entradas

Homero, Ilíada

El canto memorable a la belleza de la guerra, que es la gran Ilíada de Homero, no se puede comprender bajo la mirada ideologizada de lo políticamente correcto (que no soporta aquello que se escapa a sus esquemas raquíticos y a sus etiquetas de feminismo, racismo y belicismo). 

Para leer la Ilíada hay que pensar la guerra como un horror bello, un oxímoron que no soporta ideologías hipersensibles e infantiles como la del triste pianista de Imagine frente la realidad de los atentados de París.

Las hazañas de los guerreros troyanos Héctor, el infame Paris, el viejo rey Príamo, y de los héroes aqueos como Aquiles o Menealo, y de la presencia del eterno femenino encarnado en la bellísima Helena de Argos, en Andrómaca o en Criseida, son hazañas inmortales, porque saben que la fascinación por las armas y los movimientos de guerra sólo se supera con una belleza desarmada, más grande. 

"Construir otra belleza es tal vez el único camino hacia una auténtica paz. Demostrar que somos capaces de i…
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El sentido del asombro

La ecologista norteamericana Rachel Carson creía que no hay mejor manera de preservar la Naturaleza que enseñar a los niños y a las niñas a experimentar su grandeza. 

Ella denunció en su obra Silent spring las malas consecuencias del DDT en el campo y en la vida de las personas, y los norteamericanos empezaron a concienciarse y a presionar a las empresas. Ese libro cambió un poco el mundo.

En este pequeño ensayo inacabado, The sense of wonder, la ecologista narra retazos de sus memorias con su pequeño sobrino Roger en la belleza natural de Maine, desde los paseos bajo la lluvia hasta los olores del campo. Es una joyita para todos los educadores.


Para mantener vivo en un niño su innato sentido del asombro (...) se necesita la compañía de al menos un adulto con quien poder compartirlo, redescubriendo con él la alegría, la expectación y el misterio en el mundo en que vivimos. (...) Es más importante preparar el camino del niño que quiere conocer que darle un montón de datos que no está prep…

La importancia de leer y el proceso de liberación

El título de mi tesis doctoral La lectura de la palabra y el mundo, que acabo de defender en la Universidad Autónoma de Barcelona, se inspira en la pedagogía crítica de Paulo Freire, que propone una literacidad (alfabetización) crítica como despertador de las conciencias. 

Muchos no han leído a Freire, o lo han leído mal con el filtro de las traducciones anglosajonas, que lo perturban. Por ejemplo, su célebre obra La pedagogía del oprimido señala, en el tercer capítulo (que, a mi juicio, es el mejor) la dialéctica entendida como diálogo de amor al mundo y a la persona. Pero algunos pedagogos norteamericanos, bebidos de Teoría Crítica, lo interpretan de otro modo, y no entran en la parte más humana, más personalista, más espiritual, del maestro brasileño.


La lectura del mundo precede a la lectura de la palabra, de ahí que la posterior lectura de ésta no pueda prescindir de la continuidad de la lectura de aquel (...) El lenguaje y la realidad se vinculan dinámicamente. (...) La comprensió…

Momo

Los tres grandes escritores que me cautivaron en mi adolescencia fueron Stevenson, Dumas y Ende. No hay nada mejor que tener trece años y descubrir la isla del tesoro y sus piratas; las aventuras de capa y espada de los mosqueteros; y una historia interminable de fantasía que, un poco después, me llevaría a Tolkien.

Una de las novelas que más me atraparon con esa edad fue Momo, de Michael Ende. La protagonista es una niña pobre, una "invisible", que vive en las ruinas de un anfiteatro romano y que tiene el don de saber escuchar a los demás. 
La obra puede leerse como una aventura juvenil, pero también como una crítica mordaz a un mundo gris, que va demasiado deprisa porque no sabe lo que es el tiempo (personas tristes obsesionadas por llegar a ser alguien), ni la imaginación (niños aburridos con juguetes caros), ni la belleza de un paseo (la tortuga que llega antes porque va lento) ni la justicia social (todo el pueblo ayuda a la niña huérfana) y el valor de la amistad (la vid…

Utopía

En un tiempo en que se construyen nuevos muros, visibles e invisibles, en unas sociedades anestesiadas y acríticas, que se tambalean porque sus fundamentos han dejado de ser sólidos, cabe retomar la lectura clásica de las utopías y distopías.

La capital de la isla Utopía es Amauroto (del griego sin muros, o quizá oscuro).Se define como una comunidad pacífica donde se trabaja por el bien común, se respetan las libertades, y se gobierna por el Ademus (del griegosin pueblo). Parece ideal.

Ten, pues, buen ánimo, hija mía, y no te preocupes por mí, sea lo que sea que me pase en este mundo. Nada puede pasarme que Dios no quiera. Y todo lo que él quiere, por muy malo que nos parezca, es en realidad lo mejor. - See more at: http://albalearning.com/audiolibros/moro/carta.html#sthash.iALjsCQj.dpuf Ten, pues, buen ánimo, hija mía, y no te preocupes por mí, sea lo que sea que me pase en este mundo. Nada puede pasarme que Dios no quiera. Y todo lo que él quiere, por muy malo que nos pare…

Mal de escuela

Los métodos didácticos son fundamentales para una enseñanza de calidad, pero está claro que no bastan. Hace falta algo más para convertirse en un maestro-testimonio, y así llegar, con su estilo particular, a impactar en la vida de los chicos y las chicas. 

Eusebi Miralles, Xavi Olloqui, Jaume Camats, Juanjo Ribes, Jordi Semis, Jesús Medina y Juan Carlos Lucea fueron esos maestros-testimonio que recuerdo con más cariño de mi infancia en la escuela. 


-No son métodos lo que faltan. Sólo habláis de los métodos. Os pasáis todo el tiempo refugiándoos en los métodos cuando, en el fondo de vosotros mismos, sabéis muy bien que el método no basta. Le falta algo.
-¿Qué le falta?
-No puedo decirlo.

La hora de clase

Frente a un modelo escolar basado en la filosofía de las competencias, del "saber hacer" y esas puñetas que llevan a matar el amor a la palabra y a ensalzar el espíritu emprendedor y competitivo que prepara (o reproduce) ciudadanos poco críticos y reflexivos, pero adecuados para el sistema, Recalcati defiende la escuela como "centinela del erotismo del saber", como lugar de resistencia contra el hiperhedonismo y la sociedad del espectáculo, reivindicando el papel del maestro-testimonio, como Sócrates, que, en El banquete, se niega a complacer a Agatón, el discípulo que evita afrontar la experiencia de los límites del conocimiento.


La escuela puede ser Edipo (liberación colectiva del deseo frente al poder de la tradición), Narciso (afirmación cínica de uno mismo y ausencia de relaciones), o Telémaco (ausencia de adultos capaces de establecer la alteridad). 

Ante este panorama, el pensador italiano propone la figura del "maestro-testimonio que sabe abrir mundos a …